En la Reunión Anual de la Federación Iberoamericana de Bolsas celebrada en Madrid, el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, puso en valor la importancia de fortalecer el euro como moneda global frente a la preeminencia del dólar estadounidense. En un contexto donde América Latina sigue dependiendo en gran medida del dólar para sus operaciones financieras y comerciales, Escrivá subrayó la necesidad urgente de diversificar las reservas y profundizar en relaciones financieras más equilibradas con Europa. Esta convocatoria se produce en un momento clave para la economía global y regional, pues las tensiones internacionales y las innovaciones en moneda digital abren paso a una redefinición del sistema monetario internacional.
Este análisis aborda las claves del planteamiento de Escrivá, sus implicaciones para América Latina y Europa, así como las estrategias sugeridas para fortalecer la posición del euro a nivel global. Se detallan datos actuales sobre la dependencia del dólar, los riesgos asociados y las propuestas para mejorar la autonomía económica y financiera en un mundo cada vez más interconectado.
Situación actual y dependencia del dólar en América Latina
Según datos actualizados presentados por José Luis Escrivá en Madrid, la dependencia de América Latina respecto al dólar es profunda y multifacética. Más del 90% de las emisiones internacionales latinoamericanas en 2025 se han realizado en dólares, mientras que solo un escaso 7% se emite en euros. Esta situación muestra una marcada preferencia y vulnerabilidad frente a la moneda estadounidense.
Además, el 95% de las exportaciones de la región se facturan en dólares, incluso en relaciones comerciales con socios europeos. Esto revela que las operaciones económicas internacionales están estrechamente ligadas a la divisa estadounidense, independientemente de los interlocutores comerciales.
La fuerte dependencia se traduce en vulnerabilidades concretas que afectan a la estabilidad financiera, la dinámica comercial y la autonomía jurisdiccional de estos países:
- Riesgos financieros: Las fluctuaciones del dólar impactan directamente en el costo y la disponibilidad de financiamiento, afectando proyectos de infraestructura y desarrollo.
- Dependencia comercial: La fijación en el dólar limita la diversificación de las transacciones y aumenta la exposición a shocks externos relacionados con la economía estadounidense.
- Limitaciones jurisdiccionales: La mayoría de transacciones y contratos están sujetos a leyes estadounidenses, lo que implica una pérdida de soberanía legal y posibles riesgos políticos.
Esta situación no solo limita la capacidad de los países latinoamericanos para gestionar sus economías de manera autónoma, sino que también dificulta que instituciones nacionales y empresas diversifiquen sus instrumentos financieros. Entre los principales actores latinoamericanos se encuentran empresas como Banco Santander, BBVA y CaixaBank, que aunque operan en la región, también enfrentan las tensiones derivadas de esta dependencia.
La agenda regional, por tanto, pasa por buscar alternativas que reduzcan estos riesgos, explorando mayores oportunidades con el euro como moneda de referencia para nuevas emisiones, pagos y reservas.
Nuevas tendencias en sistemas de pago y regulaciones para diversificar reservas
Los cambios tecnológicos y regulatorios en el ámbito financiero internacional ofrecen ventanas de oportunidad para rediseñar la estructura de las reservas y pagos globales. Escrivá destacó que la proliferación de las stablecoins, preferentemente referenciadas al dólar en un 99,8%, podría agravar la dependencia del dólar si no se regula adecuadamente.
Este crecimiento exponencial de las criptomonedas plantea retos específicos:
- Seguridad jurídica: La ausencia de marcos regulatorios claros puede generar incertidumbre y volatilidad.
- Concentración de activos: La casi exclusividad del respaldo en dólares limita la diversificación monetaria global.
- Confianza institucional: Es fundamental que los bancos centrales garanticen la estabilidad y confianza en estos nuevos instrumentos.
En este sentido, la regulación europea MiCA sobre criptoactivos se presenta como un modelo riguroso para establecer controles efectivos. Además, iniciativas como el euro digital, y plataformas financieras innovadoras como Pontes y Appia, impulsadas por el Eurosistema, abren caminos para diversificar las opciones de pago y liquidación más allá del dólar.
Para América Latina, la adopción progresiva de estas tecnologías y regulaciones europeas podría facilitar la integración de su sistema financiero con alternativas más equilibradas. Empresas con presencia global como Telefónica, Repsol o Iberdrola podrían beneficiarse de esta mayor flexibilidad para operaciones transfronterizas y financiamiento.
El papel estratégico de Europa y la Unión de Mercados de Capitales para fortalecer el euro
Escrivá recordó que la eurozona concentra actualmente el 35% de las exportaciones mundiales, superando ampliamente el 10% de Estados Unidos. Esta diferencia abre la posibilidad de que el euro tenga un papel más relevante en las transacciones internacionales, dados también los elevados volúmenes de ahorro estructural que posee Europa, capaces de respaldar inversiones a largo plazo y una oferta amplia de activos seguros.
Para avanzar en esta dirección, Escrivá subrayó tres áreas clave:
- Profundización de la Unión de Mercados de Capitales (UMC): Potenciar la integración financiera europea para facilitar el acceso a financiación y reducir costes de transacción.
- Ampliación de activos seguros líquidos: Crear instrumentos financieros competitivos que atraigan capital internacional y generen confianza para emisores y receptores.
- Plataformas accesibles para pymes latinoamericanas: Desarrollar infraestructuras que permitan a medianas empresas diversificar su financiación y operaciones, superando barreras actuales.
Estas medidas no solo favorecerían a las grandes multinacionales, sino que también potenciarían a las pequeñas y medianas empresas, actores indispensables para el crecimiento económico tanto en Europa como en América Latina. Es un llamado a construir un ecosistema financiero más colaborativo, que facilite el comercio y la inversión bilateral.
Algunas firmas españolas de gran relevancia, como Mapfre, Grifols, Ferrovial y Endesa, reflejan ese interés creciente en formas variadas de financiación y diversificación, contribuyendo a un tejido económico más robusto y sostenible.
Impacto económico y político de diversificar reservas monetarias en América Latina
La diversificación de reservas implica para América Latina no solo una estrategia financiera, sino un avance hacia mayor autonomía y resiliencia frente a shocks externos. La concentración en el dólar expone a estas economías a eventuales tensiones geopolíticas o cambios regulatorios impuestos por Estados Unidos, lo que puede limitar su capacidad de maniobra política y económica.
Beneficios claros de diversificar incluyen:
- Reducción de vulnerabilidades frente a fluctuaciones cambiarias: Un portafolio multimoneda protege mejor el valor real de las reservas.
- Acceso a mercados más amplios: Facilita operaciones comerciales y financieras con bloques económicos como la Unión Europea.
- Mayor influencia política y económica: Refuerza la capacidad negociadora de los países latinoamericanos en foros internacionales.
Con la reciente incertidumbre económica global reflejada en Madrid, y la evolución del mercado laboral regional, como se analiza en las condiciones laborales en Madrid, la estabilidad financiera resulta fundamental para sostener el crecimiento sostenido regional.
Según Escrivá, el futuro cercano requiere de un modelo más resiliente y equilibrado que otorgue respuesta a estas demandas. Esto incluye, además, fortalecer los canales de cooperación financiera y técnica entre Europa y América Latina, un eje que promete beneficios estratégicos por su complementariedad histórica y económica.
Ejemplos de iniciativas para fortalecer la diversificación
- Programas de asistencia técnica para gestión de reservas en moneda extranjera.
- Convenios bilaterales de cooperación financiera y regulación.
- Fortalecimiento de instituciones multilaterales que promuevan alternativas monetarias.
- Promoción de proyectos conjuntos entre bancos centrales y empresas multinacionales.
Perspectivas para el euro como moneda global y próximos desafíos
José Luis Escrivá concluyó en Madrid que el impulso de un “momento euro” es un proyecto estratégico ante el actual predominio del dólar. La consolidación del euro a nivel global depende de varios factores críticos que requieren atención coordinada:
- Progresos en la integración financiera europea para ofrecer productos accesibles y competitivos.
- Regulación clara y eficaz de nuevas tecnologías financieras, como la moneda digital y criptoactivos.
- Incremento del diálogo multilateral que permita construir relaciones comerciales diversificadas y equitativas.
- Impulso a la educación financiera y apoyo a empresarios latinoamericanos para aprovechar nuevas plataformas y recursos.
Esta transformación no solo supone un cambio monetario, sino una oportunidad para que Europa y América Latina refuercen su cooperación, apuntalen la estabilidad económica y fomenten el desarrollo conjunto. Ante este escenario, actores destacados como Banco Santander y BBVA están llamados a liderar esta transición financiera hacia mercados más diversificados y equilibrados.
El impulso de un euro más influyente globalmente es un reto y oportunidad para redefinir la arquitectura financiera internacional, favoreciendo una economía más estable y con mayor participación de regiones como América Latina, históricamente dependientes del dólar.
Periodista independiente con 25 años de experiencia en reportajes y análisis. Apasionado por la investigación y la búsqueda de la verdad, comprometido con la información objetiva y la narrativa honesta en medios digitales y tradicionales.


